
Lalo Sánchez
Por la profesión de su padre, militar, vivió en una Batería de Costa a cinco kilómetros de Tánger, en Punta Altareq, donde convivió con los musulmanes de las cabilas cercanas. Allí conoció su nobleza y su espíritu combativo, valores que ha conservado a lo largo de su vida. Su carrera como militar, al igual que la de su padre, le llevó a residir en diversas ciudades del país. Ya en la reserva, dedica su tiempo a la literatura, disciplina que ha cultivado con obras como «El hombre que cambió un imperio».
