Descripción
Título: Sanitarios de Ceuta en la batalla del Ebro
Subtítulo: Memorias de un cuento
Autor: José María Sánchez Duarte
ISBN: 978-84-19970-27-5
Número de páginas: 156
Tamaño: 153 mm x 228 mm
Sinopsis:
Un joven de diecinueve años embarca en Ceuta sin haber disparado jamás un arma. Su misión no será matar, sino intentar mantener con vida a quienes caen en las trincheras. Esta es la historia de Paco, sanitario militar durante la Guerra Civil Española, contada con sus propias palabras y sin un solo adorno de fantasía.
Cuando el servicio militar obligatorio lo arrancó de sus estudios, su trabajo y todos sus proyectos de vida, Paco fue destinado al Cuartel de Sanidad Militar de Ceuta. Después pasó por el Hospital Militar de la plaza y regresó al cuartel, donde le cosieron en la manga un galón rojo: cabo efectivo de sanidad. No sospechaba que aquel distintivo sería su sentencia de partida hacia el frente.
El 31 de mayo de 1938, junto a diecisiete cabos más —todos ceutíes—, subió a bordo de La Paloma, aquel viejo transbordador que los vecinos conocían como El Ciudad de Ceuta. Tres pitidos largos rasgaron el aire del muelle Alfonso XIII. En cubierta, los soldados agitaban pañuelos blancos mientras Ceuta se empequeñecía a sus espaldas. Rumbo a Algeciras primero y después a los frentes de la Batalla del Ebro, donde tanta sangre de inocentes habría de derramarse.
La llegada al pueblo de Fraga, en la provincia de Huesca, les deparó un andén vacío. Nadie los esperaba. Lo que sí los aguardaba era una hecatombe: el espectáculo dantesco de las trincheras, la clasificación de heridos bajo fuego, la tragedia y la miseria servidas sin tregua. Para todos fue duro, pero para los sanitarios la dureza superaba con creces la del resto de la tropa. Paco nunca olvidó a aquellos compañeros que, en la flor de la vida, derramaron su sangre por unos acontecimientos cuyo porqué ni ellos mismos alcanzaban a comprender.
Décadas después, en el verano de 1977, Paco recorrió con su familia las tierras aragonesas y catalanas donde había combatido. Durante aquel viaje en un Seat 850 conducido por su hijo, a la sombra de un castaño o un pino carrasco, en las habitaciones de pequeños hoteles de…






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